Un pueblo, una fiesta y un montón de pejibayes
Autora: Elke Wiesmair, voluntaria austríaca en la Escuela Las Vueltas
Tucurrique, 30.10.2010 ¿Qué es un pejibaye?
Eso fue exactamente la pregunta que me hice el día que llegué a mi nuevo hogar en Tucurrique, en la provincia de Cartago. Pero desde entonces he conocido a fondo a esa fruta verdeamarillanaranjada (es difícil de describir)
Los pejibayes y las palmas en las cuales crecen son típicos para Tucurrique y sus alrededores (a unos kilómetros de distancia hasta hay un pueblo nombrado por ellos). Por eso, cada año en octubre, se celebra la famosa “Feria del Pejibaye”, que convierte a Tucurrique en un importante destino de turistas tanto costarricenses como extranjeros.
Durante dos fines de semana, visitantes de todo el país vienen paradisfrutar las diferentes especialidades preparadas a base del pejibaye o su harina, y – lo
sé por experiencia – hay muchas: pejibaye cocido con mayonesa (que se puede comer tanto en el desayuna como en la tarde con un cafecito), pan de pejibaye, cajetas y galletas de pejibaye, sopa de pejibaye, rompope de pejibaye, picadillo de pejibaye, para nombrar solo algunas.
Entre los visitantes había varios otr@s voluntari@s de ACI, que querían conocer el mundo del pejibaye. Juntos disfrutamos de la
variedad de comidas así como de las otras atracciones de la feria: conciertos, un pequeño parque de diversiones, tours a pie, caballo y bicicleta para conocer como se cultiva y cosechas el pejibaye, ventas de ropa y artesanía. En la noche por supuesto hubo una corrida de toros (a la tica, donde las únicas “armas” de los “toreros” son rollos de papel periódico y los únicos que salen lesionados los borrachos que subestiman al toro) y después baile a ritmo de salsa, merengue, cumbia y reggaetón.De alguna manera me da la sensación que pejibayes me están
siguiendo a donde sea que voy. ¡No hay escape! En la oficina de ACI abro al azar una guía de Costa Rica, ¿y qué hay en la foto que sale? Pejibayes. Camino por Calle Blancos en la tarde ¿y qué está ofreciendo a gritos el primer vendedor ambulante que encontramos? ¡Pejibayes! En Tucurrique de por sí son casi omnipresentes y me empiezo a preguntar si hay alguna gran conexión casi mágica entre esa fruta y mi. ¿Será capaz de vivir sin ellos cuando me vaya de Costa Rica? ¿Seguirán existiendo sin mi? Claro, estoy vacilando, así que váyanse a la feria, al supermercado o a la verdulería de la esquina, consíganse una bolsa de pejibayes y un tarrito de mayonesa, y ¡buen provecho!
ACI - CRECIENDO SIN FRONTERAS









